Amenaza frio y lluvia, voy con el chubasquero, guantes y gorra. Salgo en el primer cajón de los lentos. La salida es a las 18:00.
La carrera es una pasada, en casa y camino del metro ya me encuentro con gente que va a la carrera. En el metro más gente a cada estación que pasa, y más en cada trasbordo, al final el metro lleno de “Silvestreños” y algún turista que no entiende nada pero nos hace fotos.
Salimos a la calle y es impresionante la de gente que hay, bien organizado eso sí. Llego a las 17:00 y después de cambiar el agua al canario y reponer líquidos nos dirigimos al cajón. Esta vez corro con compañía.
En principio no nos dejan entrar en el cajón por la calle prevista, pero al ponerse la gente nerviosa acceden a dejarnos entrar, luego lo cierran definitivamente. Al ir al cajón de salida vemos que ya está lleno. Mal rollo nosotros nos creíamos madrugadores y que íbamos a salir de los primeros. Como voy poco abrigado y queda más de media hora de espera empezamos a arrejuntarnos a la gente para no tener tanto frio, sin conseguir entrar.
De repente pasan cerca de nosotros unos de la organización que abren hueco entre la masa, nos lanzamos tras ellos a rebufo, y casi estamos en la entrada al cajón. Una vez hay poco a poco hasta dentro y lo más adelante posible.
Oímos como sale la oleada anterior a la nuestra, ya solo nos queda 15 minutos para salir. Ahora abría que estirar pero somos sardinas enlatadas. Misión imposible. Al cabo de unos minutos empiezan a movernos hacia la meta. Es el momento empezamos a deslizarnos entre la gente avanzando poco a poco, al final nos quedamos a escasos metros de la línea de salida. Justo entre la cámara grúa y el arco de salida.
Llega el momento de la salida, hay mucha gente pero sin demasiado agobio. Dan la salida y vamos disparados como cohetes, en la primera curva pierdo a mi compi de carrera, le veo pero no le alcanzo. Teníamos el objetivo inalcanzable para mí de bajar de 55. Tras la primera rampa y la curva empieza el descenso.
Primer km 5 min. Vamos como locos y encima era cuesta arriba. Segundo km. 10 minutos otra vez a 5min/km. Empiezo a pensar que esto es demasiado, pero bueno cuesta abajo parece que no es tanto. Gente, mucha gente, corriendo alrededor, en los laterales animando. Ahora empezamos a ver las luces. Una chulada.
Kilometro 5, 25 minutos aquí es donde cambio el chip, veo que no voy a llegar y cambio de ritmo. Empieza mi otra carrera, ya puedo ver el ambiente, empieza a adelantarme cada vez más gente pero no me importa. Veo que los niños chocan las manos con los corredores, y me pongo a ello. Ellos se divierten y yo me entretengo.
Kilometro 7,5 empieza el calvario, pago los excesos del principio y haber calculado mal la ropa. Ahora tengo calor, ni guantes, ni gorra. Y al final en la albufera con la camiseta remangada y el ombligo al aire. Era como un motor recalentado.
Ultimo kilometro, pasado el mal trago del calor esta última parte no la conozco y voy un poco despistado, al final aparece la meta y termina la carrera. Final 57 y pico, lo mas rapido que he corrido hata ahora.
Ha sido muy bonito pero el año que viene voy mas tranquilito y disfrutando más de la carrera.
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